 | REQUISITOS PARA SER BOMBERO
¿QUÉ NECESITAS PARA SER BOMBERO Y QUIÉN CONVOCA LAS OPOSICIONES?
Para acceder al puesto de bombero no es necesario hacer un cursillo o tener un título de bombero, a excepción del caso de la Comunidad Autónoma de Baleares. Para convertirnos en Bomberos debemos aprobar una oposición.
Estas oposiciones las convocan los Ayuntamientos, Diputaciones, Consorcios y Servicios de Extinción de incendios...Son puestos de trabajo de la Administración Local.
Son convocadas cuando quedan plazas vacantes o cuando se necesita ampliar la plantilla, por lo que no existe una fecha concreta en la que se convoquen sino que van siendo convocadas conforme se tiene la necesidad de cubrir estas plazas. |
Las convocatorias suelen publicarse en los B.O.P. (Boletines Oficiales de la Provincia) o en los Boletines Oficiales de la Comunidad Autónoma, es aquí donde se establecen los requisitos y las bases de la convocatoria, las fechas de inscripción, lugar de presentación de instancias, etc...
Es importante recordar que al tratarse de convocatorias locales es amplísima la oferta de convocatorias que van surgiendo a lo largo del año.
¿QUÉ REQUISITOS DEBES CUMPLIR?
Si quieres presentarte a estas oposiciones, deberás reunir los siguientes requisitos:
- Ser español o miembro de la Unión Europea
- Graduado Escolar, Formación Profesional de Primer grado o equivalente.
- Permisos de conducir B y C. En algunas convocatorias no exigen ningún carnet.
- Altura 1,65 y, en algunos casos, 1,62.
- Tener 18 años de edad y no exceder de aquella en que falten menos de diez años para la jubilación forzosa por edad. (En algunos casos el límite de edad es 30-35 años).
¿QUÉ TIPO DE PRUEBAS TENDRÁS QUE SUPERAR?
Las pruebas que deben superar los opositores a Bombero son por lo general las siguientes, aunque pueden variar en función del organismo convocante y de la plaza a cubrir:
- Prueba de Aptitud Física: es de carácter eliminatorio y se ajusta a las condiciones establecidas en las bases correspondientes (suelen consistir en saltos sobre banco sueco, salto vertical, natación...).Se calificará de apto o no apto.
- Prueba de Test Psicotécnicos: de carácter eliminatorio, esta dirigido a comprobar que los rasgos de personalidad y de aptitud de los aspirantes son los adecuados. Se calificará de apto o no apto.
- Prueba de conocimientos: tiene carácter eliminatorio y consiste en contestar durante el tiempo máximo que fije el Tribunal a un cuestionario tipo test de cincuenta a cien preguntas del bloque correspondiente a los temas generales.
- Prueba específica: de carácter eliminatorio, consiste en contestar por escrito, en el tiempo máximo que se haya fijado, a un cuestionario tipo test de cincuenta o cien preguntas del bloque correspondiente a los temas específicos. Tanto en esta prueba como en la anterior se penalizarán las preguntas incorrectas descontando puntos.
- Prueba Oficio. Esta prueba se da en algunas convocatorias en concreto, pero no suele ser lo normal.
- Reconocimiento médico
HORARIO DE TRABAJO
En España se ha generalizado el trabajo a turnos rotativos de 24 horas de servicio por 72 libres. Sin embargo hay capitales en las que, debido al gran número de intervenciones, se han implantado horarios de siete u ocho horas. Aquí tenéis algunos ejemplos:
- 12 horas de servicio / 60 horas libres.
- 8 horas de servicio de mañana, 8 horas de tarde, 10 horas de noche, tres días libres.
- 24 horas de servicio, 48 libres, 24 servicio, 48 libres, 24 servicio, 5 días libres.
En todos los parques de bomberos existe la práctica de los cambios de turno y del trabajo por horas, por lo que hay una gran flexibilidad para hacer sustituciones a compañeros. Cada departamento o cuerpo de bomberos impone sus propias limitaciones, que están directamente relacionadas con la programación de los ejercicios de entrenamiento y con la no interferencia de los cambios con la buena marcha del servicio. Obviamente, ese privilegio no debe lesionar el cumplimiento de las responsabilidades de cada miembro del departamento.
TU SUELDO
Aunque el sueldo puede variar, oscila entre las 250.000 y las 275.000 pesetas.
BOMBEROS: SUS COMPETENCIAS, PRINCIPIOS ÉTICOS
CONDUCTA:
No se puede ser Bombero sólo en los procedimientos que se atienden. Nuestros principios y valores deben estar igualmente presentes en las acciones cotidianas que realizamos dentro de la Institución, y extenderse a nuestras relaciones con la comunidad a la que pertenecemos. En efecto, es frecuente que se llame a los Bomberos “Caballeros del Fuego”. Hay en ello algo más que un reconocimiento al valor, entereza y serenidad con que se enfrentan los riesgos del siniestro. Es también un compromiso de mantener, siempre y en todo lugar, una actitud digna, educada y cortes, que sea un vivo ejemplo de conducta.
PUNTUALIDAD, ASISTENCIA, PARTICIPACIÓN Y COMPROMISO:
Es cierto que a los Bomberos se ingresa voluntariamente, sin embargo, esto no significa que el servicio a la comunidad sea algo que se pueda prestar o no prestar, según nos parezca cada día. Quien se hace Bombero se compromete a estar siempre disponible para servir a los demás, pese a los sacrificios que esto demande.
Exigimos puntualidad, asistencia y participación para ser fieles a una idea fundamental: Ser Bombero requiere un real compromiso y dedicación al servicio, sacrificando muchos intereses particulares en beneficio del colectivo.
DISCIPLINA:
El duro trabajo en siniestros hace imprescindible que se actúe con máxima disciplina. Al estudiar los procedimientos tácticos con que se enfrenta una emergencia, se comprueba que se requiere TRABAJAR EN EQUIPO, y eso significa que nadie puede actuar a motus propio: con ello pondría en peligro no sólo el éxito de la tarea, sino incluso las vidas de sus colegas. Para que la Disciplina sea parte de nuestra forma normal de conducirnos, debe ser permanente, y no sólo durante los incendios. Por eso, la Institución Bomberil es esencialmente jerárquica, lo que se expresa en muchas formas.
En primer lugar, en el modo en que se recibe y saluda a los superiores. Usualmente, se dispone que los subalternos, al dirigirse a un superior, antepongan la palabra “MI”: “Mi Comandante”, “Mi Capitán”, “Mi Sargento”, “Mi Cabo”. La palabra “mi” significa que reconocemos en esa persona un rango que nos coloca bajo su mando. Lo anterior no significa asumir actitudes graves y formales, que impidan la alegría de compartir sanamente la vida Bomberil. Se trata solamente de “saber ubicarse”. Cuando se está en actividades institucionales, se evitará el tuteo y se designara al superior por la jerarquía que ostenta. Al ingresar una autoridad a cualquier recinto Bomberil, debe suponerse que lo hace de modo oficial, y en consecuencia se lo saludará de pie. Ante personas ajenas a la Institución, se deberá ser igualmente cuidadoso. La familiaridad y confianza, tan propias de la amistad que debe darse entre Bomberos, se reservarán para las oportunidades y lugares que correspondan.
LEALTAD:
En relación al punto anterior, en efecto, la Disciplina es algo más que saludar formalmente a un superior, o acatar sus órdenes mecánicamente. Por el contrario, debe ser un esfuerzo real y sincero por ser “uno más en el equipo”, lo que significa que procuraremos sinceramente cumplir del mejor modo posible. Más aún: no se trata de una
lo haremos tal como lo hacen los amigos y los hombres de honor: cara a cara, con respeto, sin ofensas, exponiendo con tranquilidad las ideas propias y siempre dispuestos a reconocer que era uno mismo el equivocado.
Antes de sugerir o criticar, hay que preguntarse:
• ¿Es el momento apropiado? Puede que las circunstancias no sean adecuadas para tratar el asunto con la calma requerida.
• ¿Es el lugar conveniente? Un pasillo o el casino pueden ser lugares inadecuados para conversar serenamente un tema delicado.
• ¿Están presentes las personas necesarias? Puede que haya demasiada gente para conversar con reserva y discreción, pero también es inconveniente tener que referirse a personas ausentes.
• ¿Cuál es el mensaje positivo que voy a entregar? Porque es fácil criticar, “ser general después de la batalla” o dar ideas obvias para que las realicen los demás. Colóquese “en el lugar del otro”, y vea lo que usted puede hacer en relación a su sugerencia o critica.
CORTESÍA:
Otro aspecto que podemos vincular a la Disciplina es la CORTESÍA.
Si un Bombero ha de merecer que se le llame “Caballero del Fuego”, deberá cuidar que su trato sea siempre educado y digno, especialmente ante la comunidad. Un lenguaje correcto, modales comedidos y adecuada presentación personal harán que nos podamos enorgullecer no sólo de la eficiencia profesional, sino también de la calidad humana de nuestros Bomberos. Es muy grato, por ejemplo, que los Bomberos se pongan de pie cuando ingresa una dama, que demuestren respeto a los mayores o que sepan conducirse correctamente en un acto social. Así, nuestra conducta engrandecerá a la Institución.
TRADICIÓN:
Un aspecto adicional de la DISCIPLINA es la forma en que los Bomberos respetan y
actitud servil, que nos impida pensar por cuenta propia o prohíba discrepar. Por el contrario, las sugerencias planteadas en forma oportuna, respetuosa y constructiva serán usualmente bien recibidas. Y si llega el momento en que encontramos algo que criticar, cumplen las TRADICIONES de su Institución. La marcialidad y el orden con que se realizan los Actos, la veneración a las reliquias de los mártires y a los emblemas institucionales, las muestras de afecto y distinción a los Fundadores, Jubilados, Bomberos más antiguos o los lugares del Cuartel de acceso restringido, son costumbres que, si existen, deben preservarse cuidadosamente. Sólo quienes saben mantener las tradiciones positivas tienen derecho a plantear innovaciones en aquello que los tiempos requieren.
PROTOCOLO:
También se vincula a la Disciplina el cumplimiento de las normas de PROTOCOLO que se aplican en ceremonias y actos bomberiles. Sin embargo, conviene recordar que la CORTESÍA hace conveniente que, si se produce un error en este sentido, y sabemos que no hay en él, animo evidente de perjudicarnos, procuremos obviar la situación para hacerla presente con ánimo constructivo y ecuánime en el lugar y momento oportuno.
UNIFORMES:
De especial importancia es el debido uso de los UNIFORMES INSTITUCIONALES. Al portarlo debemos ser extremadamente cuidadosos en nuestra conducta y comportamiento, porque ello compromete a la Institución como un todo. ¿Qué imagen se puede formar la comunidad sobre el respeto que le tenemos a nuestro uniforme, si nos ve asumiendo actitudes contrarias a la moral y buenas costumbres Institucionales, Personales y Ciudadanas?. El Uniforme se usa completo y correcto o no se usa. No es adecuado que en público nos desabrochemos la camisa, o la guerrera, nos quitemos el Kepis o el casco, etc. Los premios, Condecoraciones y Distintivos se exhiben en el Uniforme sólo del modo prescrito por la Institución. Nadie puede agregar nada a su Uniforme si para ello no ha sido autorizado por una Resolución General o particular. En todo caso, es recomendable ser sobrios en su uso. Por ejemplo, en el caso de las medallas por años de servicio, bastaría con lucir la última.
RELACIONES CON LA COMUNIDAD:
La máxima representación del Cuerpo de Bomberos la ejerce legalmente el Comandante General, quien es así su voz autorizada. En nuestra Institución además del Comandante General y Segundo Comandante, están plenamente delegados por ellos para ejercer la representatividad del Comando ; el Inspector General de los Servicios y los Gerentes de las diferentes Áreas Operativas y Administrativas, que coadyuvan en la difusión de las políticas y objetivos Institucionales hacia los públicos internos y externos. No quiere decir esto, que no existan otros funcionarios que puedan asumir la representación del Cuerpo, pueden asumirla siempre y cuando reciban la delegación de la función expresamente por la autoridad respectiva.
Sin embargo, la imagen Bomberil es una permanente responsabilidad de cada uno de sus miembros, y la conducta privada de un Bombero debe ser siempre tan correcta como para que la Institución no tenga que avergonzarse de contarlo en sus filas, y por el contrario, pueda enorgullecerse de él. En consecuencia, deben mantener orden, compostura y seriedad, y en lo posible permanecer en el carro u otro lugar apropiado, atentos a las órdenes de sus oficiales.
FORMACIONES Y DESFILES:
Un momento muy significativo para la Institución Bomberil es aquel en que sus miembros articipan en una formación, parada o desfile, especialmente si esto se realiza ante la comunidad. No se trata, evidentemente, de competir en marcialidad con otras Instituciones, pero son ocasiones en que se pone a prueba el orden y la disciplinade la Institución, permitiendo además al público apreciar a “sus” Bomberos y demostrarle su admiración y respeto.
Aunque existe, evidentemente, un origen militar común para las normas que se aplican en formaciones, paradas y desfiles, existe bastante diversidad de un Cuerpo a otro, por variadas causas. Esta diversidad, al igual que la de carros, equipos, cascos, parches, kepis, franelas, etc., es parte de la tradición Bomberil y constituye un aspecto visualmente grato a la comunidad, que de todos modos considera a la Institución Bomberil como una sola.
EL MANDO: (Obedecer y Mandar)
Los Bomberos deben estar siempre preparados para ejercer el mando. Esto significa que deben conocer adecuadamente las disposiciones que corresponde aplicar en cada caso, y desarrollar oportuna y sistemáticamente las condiciones requeridas para ello. Una primera y fundamental idea es que no sabrá nunca mandar quien no ha aprendido a obedecer. Por lo mismo, los Bomberos deben considerar, cada vez que les corresponde actuar como subordinados, que participan de una lección, en la cual el cuidadoso análisis de lo que hacen sus superiores les permitirá conocer la forma correcta en que debe procederse en cada caso, (siempre y cuando el superior actué con ética y correctamente).
Así comprobará que ejercer el mando no es una oportunidad de demostrar superioridad o prepotencia, sino una forma de servicio a los demás, coordinándolos, organizándolos y guiándolos como equipo. La confianza en los demás se traduce en que los demás confíen en uno. La firmeza de carácter, ajena a todo despotismo o arbitrariedad, ganará el respeto y adhesión de los subordinados.
El conocimiento de las normas y procedimientos permitirá ejercer el mando de modo eficiente y previsor. Todo lo anterior dará a quien manda la serenidad que le permitirá actuar con firmeza y entusiasmo. De ese modo los logros serán compartidos: el jefe estará orgulloso de su gente y la gente admirará a su jefe.
Alumna de 4º ESO Diversificación
VIRGINIA ASINS SANTOS